SIM — Sociedad Internacional Misionera
Zimbabue

Daya la Emprendedora

1 de abril de 2017·Zimbabue · Gokwe
Daya la Emprendedora

El proyecto Cuidado del Vecino de SIM en Zimbabue apoya el cuidado integral de adultos y niños vulnerables afectados por el VIH y el SIDA en la zona rural de Gokwe. Una de las áreas del proyecto incluye proporcionar pequeños préstamos a viudas para apoyarlas en el inicio de sus propios negocios.

Treinta y un años, Daya* se sintió completamente varada cuando su esposo falleció. Se sintió desesperanzada, sola y sin saber cómo podría mantener a sus dos hijos. Cayó en una profunda depresión.

La vida de Daya dio un giro completo cuando el Cuidado del Vecino (ONC) visitó su aldea. La conferencia de viudas fue un verdadero punto de inflexión para ella, ya que escuchó los testimonios de otras jóvenes viudas, información sobre los derechos de las mujeres, información actualizada sobre el VIH y el SIDA, y ideas sobre cómo iniciar un negocio de parte de los capacitadores.

Algo hizo clic, y se dio cuenta de que podía tomar el control de su vida. La viudez no significaba que no hubiera esperanza para el futuro.

Después de idear un brillante plan de negocios, se acercó a ONC para solicitar un pequeño préstamo. Hoy, Daya es una mujer de negocios próspera.

Con el pequeño préstamo, pudo vender utensilios y maíz. Cuando comenzó a obtener ganancias, empezó a negociar con el anciano del pueblo por un terreno cerca de la escuela local. Estableció su pequeña tienda y su negocio está floreciendo. Pudo pagar su préstamo en tres meses.

Daya ha sido empoderada para mantener a su familia y pagar la matrícula escolar de sus hijos. Inspirados por su madre, sus hijos también tienen sueños para el futuro. El mayor quiere ser abogado para poder demandar a sus tíos por llevarse el ganado de su padre. El hijo menor dice que quiere ser médico para poder atender a su madre cuando esté enferma.

Su pequeña cabaña está llena de risas y alegría mientras los niños se sientan alrededor del fuego cada noche mientras su madre cocina. Los niños cuentan sus días en la escuela, mientras Daya les cuenta chistes de sus clientes.

Daya estaba llena de orgullo el día que logró ahorrar suficiente dinero para una cama. Esto era algo que incluso su difunto esposo no había podido costear, lo que significaba que todos dormían en el suelo. Daya es ambiciosa, con la esperanza de comprar otra cama para los niños y algún día construir su propia tienda de comestibles. ¡El futuro parece brillante!

*Nombre cambiado para proteger la identidad
Imagen representativa utilizada.

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