SIM — Sociedad Internacional Misionera
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Vocación humanitaria o vocación espiritual: ¿cuál es la de SIM?

Léon·14 de diciembre de 2020
Vocación humanitaria o vocación espiritual: ¿cuál es la de SIM?

La pregunta merece ser planteada ya que SIM interviene en áreas relacionadas con lo humanitario. Pero esto se hace para cumplir con la razón de ser de nuestra organización: hacer discípulos de Jesucristo entre las comunidades del mundo donde Él es menos conocido.

La dimensión humanitaria es loable...

Lo humanitario es por definición, la acción de interesarse por el bien de la humanidad, buscando mejorar la condición del Hombre. Es muy loable y no negamos todos los esfuerzos realizados en este sentido para intentar vivir en la tierra en armonía unos con otros y compartiendo nuestros recursos. A pesar de todo, ¡esto sigue siendo frágil! Cuántas veces, tales esfuerzos e incluso sacrificios, son aniquilados repentinamente “el hombre sigue siendo un lobo para el hombre” (Thomas Hobbes (1588-1679), Leviatán - 1651), los modos de organización social no cambian nada. Al actuar así, podría ser más fácil para SIM recaudar más fondos, tener ayudas públicas y privadas utilizando algunas fotos que hacen más fácil abrir los bolsillos… pero ¡SIM no actúa en esa perspectiva!

...pero no es suficiente!

SIM tiene una vocación espiritual, según la que recuerda el doctor de la ley que se dirigió a Jesús en Lucas 10.27: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo”. Esta vocación tiene como objetivo, con la fuerza que Dios nos da, ir mucho más allá de lo humanitario gracias a la obra de Jesucristo, ofreciendo una transformación radical del corazón del Hombre y dándole una perspectiva eterna. Esta transformación pasa por el compartir de la Buena Nueva manifestada en Jesucristo, que motiva toda acción emprendida por SIM y sus colaboradores: esta acción de compartir solo puede hacerse habiendo sido transformado uno mismo por Jesucristo, regenerado por el Espíritu Santo y sobre la base de Lucas 10.27 “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente”. Ciertamente, en muchos aspectos, este compartir puede parecerse a los esfuerzos que los Hombres dentro de un servicio humanitario manifiestan a través de una ayuda práctica a los más necesitados en particular (“amarás a tu prójimo como a ti mismo”, 2° mandamiento dado por Dios a Moisés). Pero el objetivo es mucho más grande, ya que no proviene de nosotros sino de Dios (“Él dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, tenga vida eterna” - Juan 3.16). Su amor compartido por Sus hijos a todos, sin condición de raza, social u otra, nos lleva a actuar sin esperar nada a cambio, haciéndolo para honrar a Dios, Aquel que nos ha hecho el honor y la gracia de ser parte de Su familia, en Jesucristo. Además, Él nos da una esperanza y una seguridad que no tienen igual en nada más en la tierra, garantizándonos compartir Su gloria.

¡Únete a nosotros!

Entonces, ¿trabajar en lo humanitario para mejorar lo irreparable o ¿contar con Dios para compartir la transformación que Él ofrece y la perspectiva eterna asociada? SIM ha elegido: ¿y tú, qué eliges?

> ¿Deseas servir con SIM? contáctanos: france.personnel@sim.org

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