No siempre me siento seguro en mi vida de oración.
No estás solo. Por simple que sea orar, puede ser difícil dedicar tiempo a nuestra vida de oración. Las distracciones, el ritmo de la vida, el enemigo de nuestras almas y nuestra propia capacidad de atención pueden impedirnos pasar tiempo en oración.
La buena noticia es que la efectividad de nuestras oraciones no depende de si nos sentimos seguros o no, ¡sino del poder de Aquel a quien oramos! ¡Una oración ofrecida en debilidad puede traer el poder de Dios Todopoderoso a cualquier situación!
Entonces, ¿cómo puedo crecer en mi vida de oración?
- Pídele a Dios que te ayude a crecer en tu vida de oración.
Los discípulos le dijeron a Jesús: “Enséñanos a orar.” Él les dio el Padre Nuestro como guía. Dios también quiere que acudamos a Él en oración. Cuando lo buscamos para que nos ayude en nuestra vida de oración, Él responde con gusto.
- Lee las oraciones de la Biblia.
Nuestra fe crecerá, y también nuestra vida de oración a medida que leamos las oraciones registradas en las Escrituras. Estudia las oraciones de Nehemías, Daniel, David, Moisés, Jesús y Pablo a lo largo de las páginas de la Biblia. Aprender cómo Jesús oró por sus discípulos, o cómo Pablo oró por las iglesias, puede informarnos sobre cómo orar unos por otros.
- Simplemente ora.
La mejor manera de aprender a orar es haciéndolo. La oración es simplemente comunicarse con Dios en una conversación abierta y continua. David nos anima a “Derramar nuestros corazones ante Él, porque Dios es nuestro refugio” (Sal. 62:8). Habla con Dios a lo largo del día, agradece por lo que te ha dado, confía en Él tus sentimientos y pídele perdón y ayuda. Luego, siéntate y espera sus respuestas.
- Escuchar y el silencio pueden ser parte de tu vida de oración.
La oración no se trata solo de hablar; también implica escuchar. Practica la quietud y el silencio en tu tiempo de oración, permitiendo espacio para que Dios hable a tu corazón.
- Ora con otros.
Ora con personas en quienes confías y respetas. Orar con personas puede ser intimidante, pero el tiempo en oración corporativa es una vía para el crecimiento. Pregunta a guerreros de oración experimentados cómo han crecido en sus vidas de oración y considera incorporar algunos de estos métodos en tu tiempo con Dios.
Crecer en nuestra vida de oración es una búsqueda de toda la vida—una disciplina espiritual que vale la pena desarrollar. Sé paciente contigo mismo, abraza el viaje y busca una relación genuina con Dios. Permítele moldear y transformar tu vida de oración mientras te acercas a Él con un corazón sincero.
Charlie T.
Director de Oración y Celebración



